El proceso de acompañamiento personal nos permite sanar las heridas del pasado y iniciar un proceso de crecimiento personal hacia un presente en paz.

La clave en nuestro crecimiento como personas es «soltar» para vivir tranquilos en el presente. Existen muchas situaciones que nos pueden hacer quedar estancados en nuestros sentimientos y pensamientos de ese momento. Y que hacen que no podamos avanzar hacia un estado de calma y bienestar. Y esto se convierte en un verdadero obstáculo para conseguir nuestros objetivos y para nuestra felicidad. Si te sientes así este artículo te puede interesar.

El proceso de acompañamiento personal

El proceso de acompañamiento personal nos puede ayudar a solucionar o mejorar esas situaciones. Lo primero que debes tener claro es que, si te encuentras en un punto como los siguientes, necesitas avanzar. Si no cambias nada seguirás estancado y sintiéndote desorientado/a o culpable de forma indefinida.

Porque necesitas pasar de un punto muerto a otro donde puedas crecer personalmente y conseguir tus metas. Pero esto pasa primero por un proceso de reconocer y analizar todo lo que hemos vivido y sentido. Esa es la única forma de poder vivir en el presente con calma.

El acompañamiento personal puede ser la solución para poder salir del círculo vicioso donde te encuentras. El acompañamiento se basa en las experiencias vividas. Por qué aprender requiere primero vivir y experimentar. Y se utilizan distintos tipos de terapias y técnicas para conseguir nuestros objetivos: terapia gestalt, terapia sistémica, inteligencia emocional, coaching, meditación y técnicas de respiración. Cada una de estas técnicas y enfoques se sumará para darnos un mayor autocontrolar y autoconocimiento sobre nuestras emociones y acciones.

¿En qué consiste el acompañamiento personal?

El acompañamiento personal tiene 4 fases distintas por las que tendrás que ir pasando hasta conseguir llegar al resultado final de aprendizaje.

  1. Revisar la situación actual
  2. Darse cuenta
  3. Pasar a la acción: consciencia y responsabilidad
  4. Aprendizaje: integrar

Fase 1: Revisar la situación actual

Lo primero que debemos hacer es identificar la situación actual en la que nos encontramos. Debemos observar lo que sucede, sin culpa, desde un punto de vista positivo y amoroso. Debemos dejar fuera la culpa y las valoraciones de la situación y aprender a conocer y reconocer nuestras emociones. Así mismo también debemos fijarnos en nuestro cuerpo, aprender a respirar y a sentir nuestro cuerpo. Identificar tanto los procesos emocionales como físicos que nos están sucediendo.

Fase 2: Darse cuenta

En esta fase debemos darnos cuenta de los lastres que arrastramos del pasado. Esos sentimientos y creencias que llevamos con nosotros, quizás desde hace muchísimo tiempo, y que marcan nuestra forma de pensar y actuar. También debemos identificar qué posición ocupamos en nuestro núcleo familiar.

Nuestro cuerpo también se expresa y debemos aprender a identificar los sentimientos o emociones que nos está transmitiendo. Todos utilizamos mecanismos de defensa ante las situaciones que no nos gustan, nos estresan,…Debemos aprender a reconocer esos mecanismos para poder controlarlos y gestionarlos de las mejor manera. Debemos aprender a conectar con nuestra esencia y controlar nuestra mente para poder llegar a un estado de calma.

Finalmente debemos aprender a tomar consciencia de todo esto. Y tener muy presente que no podemos cambiar el pasado ni lo sucedido. Pero si podemos cambiar nuestra percepción de nosotros mismos y conseguir sentirnos en calma con nosotros.

Fase 3: pasar a la acción

En esta fase debes tomar las riendas de tu vida. Necesitarás confianza, automotivación y autoliderazgo y trabajaremos para que puedas conseguir lo que te propongas. Debes empezar a ocupar el lugar que te corresponde. Para ello es necesario que tengas una comprensión profunda de quién eres y a dónde quieres ir.

Es el momento de empezar a tomar responsabilidades que estén alineadas con tus valores. Y de dejar que otros tomen las decisiones por ti o simplemente de procrastinar indefinidamente lo que sabes que debes hacer por ti. Para ello también necesitarás potenciar tus recursos y habilidades. Y aprender a disfrutar del presente, del «aquí y ahora».

Fase 4: Aprender

En la última fase del proceso de acompañamiento deberás aprender nuevas formas de ser y estar. Las formas que hasta ahora utilizabas ya sabes que no te han llevado a buen puerto. Por tanto es hora de buscar otras formas que sí consigan hacerte sentir feliz y en calma. En esta fase el perdón se convierte en una pieza clave. Experimentar el perdón es una herramienta muy poderosa y liberadora.

Debemos aprender a estar presentes de forma plena en nuestro día a día. Nada de poner el piloto automático y dejarnos llevar. Debemos conseguir estar presentes en cada momento y vivirlo como corresponde. Es el momento también de disfrutar de todo lo que hemos avanzado. Disfrutar de la libertad de haber «soltado» la carga que arrastrábamos desde hacía tanto tiempo. Y sentir cómo en nuestro interior crecemos sin miedos ni limitaciones.

Ahora ya podrás empezar a volar de forma autónoma y avanzar en el camino de conseguir tus sueños. Podrás utilizar todos los recursos y herramientas que habrás ido descubriendo en el camino y verás cómo eres capaz de lograrlo. Y es que tu realidad será nueva, fresca y vital. Una realidad que te haga sentir plenamente tú.

Otros beneficios del proceso de acompañamiento personal

El proceso de acompañamiento personal puede abrirte las puertas a una vida mucho más plena y feliz. Tú serás tu mejor apoyo, ya no necesitarás el de los demás para lanzarte a por tus metas. También te ayudará a comprenderte mejor. A entender porqué haces las cosas de una determinada manera y de esa forma podrás decidir seguir haciéndolas así o no.

También te ayudará a desarrollar tu inteligencia emocional. Tendrás una actitud más activa y responsable que te ayudará a comprender mejor las actitudes de los demás. Podrás avanzar cerrando lo que aún tenías pendiente y de esa forma quitándote las cargas innecesarias. Mejorarás tu autoestima ya que serás consciente de todos tus recursos y del poder que tienes como persona.

Como dijo Buddha «La paz viene de dentro, no la busques fuera». El acompañamiento personal puede ser la clave para encontrar la paz que andas buscando. ¿Lo hablamos?

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